El frío sobreviviente de la guerra fría
Por Mariano en Historia, Lenin
22:12
En los 50’ la competencia entre soviéticos y estadounidenses llegó a la Antártida. Ambos países realizaron varias expediciones militares e instalaron bases en diferentes sectores del continente. Algunas bases permanecen en funcionamiento aún hoy, pero hubo varias que se perdieron en el olvido.
Tal es el caso de la base Sovetskaya, montada durante la tercer expedición antártica rusa en el 58’, exactamente en el polo sur de la inaccesibilidad (es el punto del continente mas alejado de cualquier costa). La base se construyó en 2 semanas utilizando varias toneladas de materiales que habían sido penosamente trasladados hasta el lugar. Finalizado el trabajo, colocaron un busto de Lenin en lo alto de la chimenea, cerraron con llave y se marcharon.
La base fue abandonada y olvidada. Posiblemente, los vientos de 200 kilómetros por hora, temperaturas de 80°C bajo cero y los asfixiantes 4000 metros de altura pudieron doblegar hasta el más rudo siberiano.
Medio siglo más tarde, a finales de 2006, una expedición anglocanadiense partió de Ciudad del Cabo en un rompehielos con dirección a la Antártida. Se proponían cruzar el continente sin usar medios mecánicos de ningún tipo, desde la costa hasta el polo sur de la inaccesibilidad. Y lo hicieron.
A lo largo de 46 días recorrieron enormes extensiones heladas, con temperaturas que rara vez superaban los 30 bajo cero, hasta llegar a su destino. Y allí estaba Vladimiro, esperándolos. El resto de la estación soviética estaba bajo más de dos metros de nieve, pero el busto de Lenin, impertérrito, destacaba sobre el desierto blanco mirando hacia Moscú.
Según cuentan los expedicionarios, se quedaron anonadados porque la escultura (hecha de un material plástico) no tenía ni una mota de nieve o hielo encima y era visible desde unos seis kilómetros de distancia, como si hubiera sido colocada allí el día anterior.



























