Melchior
Por Juan en ARA Aviso Castillo, Base Melchior, Desembarco
10:48

Base Melchior - Archipiélago Melchior – 27/2/09 20 hs - 64º 19´ S 63º 01´ O

Tareas de mantenimiento de la Base desde el ARA Aviso Castillo.

Base Melchior - Archipiélago Melchior – 27/2/09 20 hs - 64º 19´ S 63º 01´ O

Tareas de mantenimiento de la Base desde el ARA Aviso Castillo.

Hace un año pusimos el ojo. El Viernes 20 de febrero de 2009 a las 16 hs pusimos la bala. Base Antártica Argentina Almirante Brown – 64° 53” S 62° 51” O
Esto pasó hace dos días, pero recién hoy tuve tiempo para investigar cómo embeber galerías de Flickr en el sitio. Probablemente sea la primera persona en la Antártida que se dedicó a eso. Mientras googleaba en el comedor de la base, escuché conversaciones sobre recorridos probables, materiales de construcción y muchos “nos estamos viendo”. De la cocina se acerca el perfume imperialista de unos albóndigas y con el perfume llega la gente. Nos estamos viendo…
Backstage del histórico momento en el que el ‘ARA Canal de Beagle’ atravesó por primera vez los Fuelles de Neptuno, en la Isla Decepción.

El Capitán Romero sonreía más de lo habitual y repetía “es un momento histório”. El Canal Beagle aka Carbonero Antártico encaraba la isla circular Decepeción, un volcán inundado, para atravesar la única comunicación con mar abierto, los fuelles de Neptuno.
Dos Zodiacs saltaron al agua para señalizar el camino. Romero nos dio cada uno un caramelo y un boleto para abordar las lanchas. “Quiero que saquen lindas fotos de este momento”.



Cumplida la misión, sobraron algunos minutos para que conozcamos la legendaria hospitalidad antártica. En minutos, el personal de la base Decepción desplegó salamines -picado grueso-, queso y amarettis que disolvimos con fernet.
El jefe de la base, el macizo teniente de navío Adrián Siles, nos llevó a recorrer la casa donde viven 11 marinos, tres geólogos (un portugués, una portuguesa y un argentino) y una televisión. Quedamos luego en manos del suboficial principal que nos presentó la bodega, un sótano generoso del que nos fuimos chocolate en bolsillo.

En lo mejor de la fiesta, cuando nos disponíamos a enfrentar al seleccionado local de ping pong, la radio llamó a repliegue. Al principal no le importó, quería mostrarnos el incunable de la base, un libro de actas donde constan la fundación y la erupción que acabó con una base chilena y otra británica. En el apuro soltamos la birome que estaba lista para sellar nuestros nombres en la historia antartica. Volvimos a calzarnos los trajes de abandono y regresamos nave nodriza. Arriba, el capitán quiso saber: “¿La pasaron bien, chicos?”