La foca asesina
Por admin en Base Decepción, Desembarco, Fauna, Videos
18:16
Backstage del histórico momento en el que el ‘ARA Canal de Beagle’ atravesó por primera vez los Fuelles de Neptuno, en la Isla Decepción.
Backstage del histórico momento en el que el ‘ARA Canal de Beagle’ atravesó por primera vez los Fuelles de Neptuno, en la Isla Decepción.

El Capitán Romero sonreía más de lo habitual y repetía “es un momento histório”. El Canal Beagle aka Carbonero Antártico encaraba la isla circular Decepeción, un volcán inundado, para atravesar la única comunicación con mar abierto, los fuelles de Neptuno.
Dos Zodiacs saltaron al agua para señalizar el camino. Romero nos dio cada uno un caramelo y un boleto para abordar las lanchas. “Quiero que saquen lindas fotos de este momento”.



Cumplida la misión, sobraron algunos minutos para que conozcamos la legendaria hospitalidad antártica. En minutos, el personal de la base Decepción desplegó salamines -picado grueso-, queso y amarettis que disolvimos con fernet.
El jefe de la base, el macizo teniente de navío Adrián Siles, nos llevó a recorrer la casa donde viven 11 marinos, tres geólogos (un portugués, una portuguesa y un argentino) y una televisión. Quedamos luego en manos del suboficial principal que nos presentó la bodega, un sótano generoso del que nos fuimos chocolate en bolsillo.

En lo mejor de la fiesta, cuando nos disponíamos a enfrentar al seleccionado local de ping pong, la radio llamó a repliegue. Al principal no le importó, quería mostrarnos el incunable de la base, un libro de actas donde constan la fundación y la erupción que acabó con una base chilena y otra británica. En el apuro soltamos la birome que estaba lista para sellar nuestros nombres en la historia antartica. Volvimos a calzarnos los trajes de abandono y regresamos nave nodriza. Arriba, el capitán quiso saber: “¿La pasaron bien, chicos?”

O al menos, eso parece.
El Pasaje de Drake sin oleaje, el Mar Antártico sin témpanos, las montañas más negras que blancas… Esto no es lo que nos prometieron.
Por suerte, llegó bastante material nuevo para comprobar que -efectivamente- nuestros amigos sí están en el Continente (no tan) Blanco:
Mientras esperamos que aparezcan las olas, el hielo, las tormentas y el frío en serio, no faltan por suerte ni el mate ni el Fernet ni la cerveza, como para matar un poco la ansiedad.

En cubierta, acabamos salir de una miniconferencia de los investigadores de la DNA sobre fauna antártica. A lo lejos se ve la isla Livingston. Nos acercamos a la base Decepción.